viernes 15 de enero de 2010

MAS ALLA DE LA CALZADA... la Cañada. El capitulo de un libro.

Con motivo del Año Santo Calceatense, Pelayo Sainz Ripa, sacerdote ya nonageniario , reconocido historiador y ABAD del Cabildo de Santo Domingo de la Calzada donde fue parroco por 18 años ha escrito este libro sobre los "lugares" de devocion al Santo.
Con Teresa Dulac, nuestra embajadora en la ciudad del Santo, ha escrito este capitulo XI sobre
la devociçon a Santo Domingo en otros lugares del mundo. Nuestra Iglesia de la Cañada es el punto 4. El comienzo es un "piropo", un programa y nuestro privilegio.

4 . LA CAÑADA REAL

Si el Santo viviera en la España del siglo XXI y le invitáramos a residir en uno de los lugares en que se le conoce y se le quiere, para mí que se iría a vivir en la Cañada Real de Valdemingómez. Que no se sientan injuriados nuestros buenos amigos calceatenses a los que el Santo ama, protege y mima. Pero en Valdemingómez están los primeros amigos de Dios, los preferidos del Evan­gelio, los bendecidos de Jesucristo. No porque sean mejores, que pueden no serlo, sino porque son pobres. Y a las preferencias de Dios no les podemos marcar el camino.

La Cañada Real Galiana de Valdemingómez es un conglomerado poblacional del sur de Madrid, donde han encontrado su refugio unos miles de personas maltratadas por la sociedad y por la suerte. Pasan de 60.000 los seres humanosque allí conviven sin censar. Ya sabemos qué significa cañada: vía o camino para el paso de ganados. Los pastores riojanos y otros ganaderos norteños con­ducían al sur los rebaños para aprovechar aquellos pastos en los meses duros. Tenían señalada una amplia calzada que se llamó cañada y que se fue abriendo cuando se reconquistaban las tierras sureñas a los moros. Estaba bien señalada y jurídicamente protegida por disposiciones y privilegios reales. De ahí el nom­bre de Calzada Real. Que los pastores riojanos marchaban a “Extremo’ y que invernaban en Extremadura es algo que recuerda nuestro folklore y que canta en las horas el reloj del Espolón logroñés.

Lo que cumplía un práctico servicio para la economía del campo se convierte en indigno cuando se le da el destino de hoy. Un terreno entre lomas inundado de aguas apenas llueve, puede servir para paso del ganado, pero no de estancia permanente de personas. Si en nuestro caso le atribuimos a la palabra real el significado de regio, suntuoso, grandioso, estamos traicionando los significados porque esta Cañada Real es hoy desoladora e inhóspita.

Las Cañadas Reales eran caminos de casi ochenta metros de anchura y se co­menzaron en el siglo Xl. Hoy casi ha desaparecido la trashumancia, pero sub­sisten algunos breves desplazamientos. Alfonso X el Sabio prohibió en 1273 que se construyeran viviendas en los caminos pecuarios. Se observó la prohibición hasta 1974 cuando un decreto franquista concedió que se cultivaran huertas.

Existen nueve cañadas en España y una de ellas es la “Cañada Real Galiana que nace precisamente en La Rioja, atraviesa los territorios de Soria, Madrid y Toledo para morir en la Sierra de Almudia, entre Córdoba y Ciudad Real. Tiene más de 400 kilómetros de recorrido, 93 en Madrid. La ocupación de 15 kilóme­tros, hoy mal habitados, comenzó en los años 70 cuando los vecinos de Getafe y de Vallecas se hacían con parcelas para plantar sus hortalizas. . El País, 29 de octubre del 2006, pág. 47.


A 10 kilómetros de la Puerta del Sol, junto a la carretera de Valencia, se fue creando este inmenso arrabal, inhabitable e inhumano, cada día más asfixiado por nuevos recién llegados. Es un asentamiento ilegal de más de 40 años de vida y 15 kilómetros de extensión, en una línea continuada que va desde San Fernando de Henares hasta Valdecarros, atravesando los Berrocales y los Ahí­jones.

Hay allí más de 2.000 construcciones ilegales y una población que crece sin parar, donde conviven chabolas con chalés. El trapicheo de droga y otras ac­tividades ilícitas se cometen entre escombros. En estas miserias de abandono humano y desidia de las administraciones políticas, se ha plantado la parroquia de Santo Domingo de la Calzada. La elección del Santo revela un instinto cris­tiano muy evangélico. Porque si el Santo calceatense fue un gran amigo de los pobres y un constructor de calzadas y arquitecto de puentes, el pueblo ideal para Santo Domingo será Cañada Real donde le esperan años y años de trabajo. Los miles de personas aquí concentradas tumultuosamente deben ser atendi­das con más urgencia y agohio que los peregrinos jacobeos medievales. Y los puentes y calzadas que nacían de sus manos tras los inacabables esfuerzos suyos y de sus gentes darán paso ahora a cuidadísimos puentes de diálogo y de amistad entre rumanos, marroquíes y españoles, pues todos tienen la misma dignidad de hijos de Dios. Y la peregrinación hacia la dignidad humana y al Reino de Dios contará con un inmejorable guía en el Patrono que da nombre a su parroquia.

Esta presencia de Santo Domingo en los sucesos actuales de la Cañada Real es bien palpable en la intervención del grupo cristiano que responde a los problemas humanos de los más abandonados. Porque esos equipos de fe que en el nombre del Señor acogen y ayudan, liberan y socorren, comprenden y construyen, hacen presente a Jesucristo y a sus amigos, como Domingo, que en otros tiempos trabajaron por él y ahora nos siguen ayudando. Cada uno de los luchadores actuales lo sabe y a veces lo siente.

“Aunque camine por cañadas oscuras Nada temo porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan’ (Salmo 22, 4)

La ciudad de la miseria se dehe convertir en la ciudad de la esperanza. Hay medio millar de menores sin escolarizar que viven entre la droga y los escom­hros. Hay menores que nunca han ido al colegio y que no saben leer ni escribir. Su ocioso callejeo por el barrio está repleto de peligros porque las viviendas jalonan los dos lados de la carretera de Valdemingómez y por esa vía pasan a diario 4.500 camiones con el riesgo de atropellos. Ya son cuatro los atropellos mortales que han enlutado vecindario. Pero los peligros no se enredan solo entre las ruedas que pasan trepidantes. Se esconden a la vez en las jeringuillas y en las papelinas de droga y sus trapicheos.

‘Y no puedes avisar a la policía de nada, porque te dicen que estás ilegal”. Afirma, dolido, un residente. Para atraer a los compradores preparan un cebo:
la droga es más concentrada y reparten mayor cantidad.

Los vecinos activos que luchan por la elevación de la vida vecinal, organizan fiestas de concienciación y manifestaciones de protesta. Como la del 26 de enero del 2008 en la que se movilizaron bajo este lema: ‘Cañada real, un hecho real. Ciudadanos que contamos”. Se quejaban de los derrihos que habían sufri­do meses antes. Habían organizado la concentración el ‘Centro socio-educativo marroquí, El Panal”, la mezquita árabe y la parroquia católica Santo Domingo de la Calzada. En cada zona se leía en castellano, en árabe y en rumano según los harrios, un texto del que son estos párrafos: ~Queremos reclamar que esta Cañada, convertida hace más de 40 años en un lugar donde la gente obrera y con necesidades sociales acuciantes ha ido construyendo su vida y su historia, no puede ser brutalmente borrada de nuestra convivencia ciudadana”

Los derribos de infraviviendas, perpetrados sin previo aviso y en presencia de las fuerzas de orden público dolieron mucho.

En la Cañada no puede faltar un Gallinero que es una porción del barrio. Y en ello ven sus habitantes un parecido más con la ciudad que presume del más artístico y famoso gallinero del mundo. Como las obras de la última autovía habían desnivelado el suelo, una tromba de agua anegó el poblado de El Ga­llinero, cubriendo las chabolas con un metro de agua y lodo. Primero llegaron las cámaras de T.V. Sólo después los bomberos. Se veían imágenes desoladoras. Las familias se habían quedado sin nada. Reinaba el silencio, la desolación y la tristeza. Menos en los niños que se hacían barcas con las puertas desvencijadas que antes habían cerrado sus chabolas. Ahora les servían para navegar con ellas sobre el cieno y el barro.

La cañada oscura del salmo 22 que hemos citado, se convertirá en Calzada so­lidaria en la que se encuentre una vivienda digna, una escolarización suficiente y una sanidad que a todos alcance. Los voluntarios que trabajan solidariamente por estos grupos humanos hacen lo que deben buscando primero la promo­ción de los propios vecinos, porque ellos serán los actores más eficaces de su propio desarrollo. Pero también las administraciones, la local, la autonómica y
la nacional, o poniéndoles sus nombres actuales, Gallardón, Aguirre y Zapatero, deben sentir esos problemas como de su incumbencia, porque tienen ahí unos ciudadanos tan de primera línea como cualquier otro. Santo Domingo de la Calzada, su patrono y el nuestro, les dio siempre la preferencia.


1 comentarios:

VANESSA dijo...

Señores de dios,por favor!sean un poquito serios,dejen de lado su moralismo religioso y ajustense a la realidad material.
El poblado del Gallinero,NO PERTENECE A LA CAÑADA REAL y no esta asentado en ninguna via pecuaria.No tiene nada que ver con la cañada real y con la inmensa mayoria de sus habitantes,ni urbanistacamente,ni socialmente y por lo tanto no puede tener la misma solucion legal o social.
Por otro lado deben saber que las familias de narcos y delincuentes que se asentaron estos ultimos años en un punto muy concreto de la cañada valdemingomez(que viven de envenenar a la juventud de nuestros barrios obreros)tampoco representan de ningun modo a la gran mayoria de los habitantes de la cañada real.
Los medios de comunicacion y sus intereses siempre hablan de una zona de la cañada que no ocupa mas de 2 km,por que es lo que genera morbo a la opinon publica e ignoran a las familias obreras que viven alli y son la inmensa mayoria en 15km de cañada.
Los origenes de los asentamientos en cañada,vienen de mas de 50 años y son fruto de un decreto ley de la epoca que permite hacer huertas y casetas de campo.
La gran mayoria de estos vecinos y vecinas que tienen su casa en cañada la HICIERON ELLOS MISMOS POR QUE SON OBREROS DE LA CONSTRUCCION Y SE VIERON OBLIGADOS POR LAS NECESIDADES SOCIALES.
La dejadez de las autoridades durante todos estos años a permitido el asentamiento de todos estos vecinos.
La sociedad y las autoridades tienen una gran deuda con estos vecinos y vecinas.
Todos los terrenos que rodean la via pecuaria estan amenazados por grandes planes urbanisticos y ahora es cuando los habitantes y sus hogares entorpecen el desarrollo de los negocios de los amiguetes y constructores de los ayuntamientos.
TODOS LOS HABITANTES DE LA CAÑADA TIENEN LOS MISMOS DERECHOS,inluidos los que llevan mas de 20,30 40 y 50 años y tienen sus casas fruto de un enorme esfuerzo personal y economico.
Ustedes no ayudan a las familias obreras que viven en la cañada y que son la gran mayoria de los que la habitan.
Para ustedes un obrero que vive de vender su fuerza de trabajo para recibir un misero salario y que esta explotado como un exclavo moderno,es un privilegiado ante un camello o un canalla que vive de substraer cable del alumbrado PUBLICO.
Ustedes ayudan a este tipo de gente y excluyen a las familias obreras.Hablan de personas primero,pero separan a unas personas de otras.Las personas primero,pero sin las personas.
Ustedes llaman usurpadores de suelo publico a los habitantes de la cañada pero dicen tener su iglesia y sede en dicha cañada.

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