El domingo 18 de Enero Antonio encendió, con la acostumbrada ayuda los niños, el Cirio de la Cañada por ultima vez. Esa luz se añadió al destello lumnioso que nos dio el último rescate en Haití, el de un niño por un bombero español ( en la foto que presidia el altar). En la homilía se despidio con estaCARTA AL INICIO DE UN CAMINO
Antonio García Rubio
‘Me sedujiste, Señor, y me dejé seducir. Me forzaste, y me pudiste “. Estas palabras del profeta expresan suficientemente lo que me veo precisado a comunicaros a cuantos hermanos intuisteis un motivo de expectación en mi llegada a vuestras parroquias, en Vallecas, Santa Eugenia, y en la Cañada Real Galiana, Santo Domingo de la Calzada.
La comunidad de Santa Eugenia, sus jóvenes y el barrio mismo, han logrado atraer más y más mi atención y mi trabajo. La Cañada se constituyó en un foco de gracia que cada día requería mayor dedicación. Me urgía, pues, escuchar al Señor, y ver si estos eran los lugares en los que había de pasar los siguientes años de actividad de mi vida sacerdotal.
Desde hace más de veinticinco años me persigue en la mente y en el corazón una intuición, una llamada secreta, una búsqueda incesante de Dios. Hasta el momento presente mi parte de Marta, “inquieta por tantas cosas” “, siempre ha acabado venciendo a mi parte de Maria. Las necesidades pastorales han hecho que, a pesar del sufrimiento por reprimir la llamada del alma, siguiera en la brecha pastoral. El amor al ministerio sacerdotal y a las comunidades cristianas me ha mantenido vivo el espíritu de servicio y de entrega incondicional a la pastoral parroquial de la Iglesia Diocesana. Así he pasado, desde el año 1974 en el que me ordenaron diácono, casi 36 años de dedicación al mundo parroquial.
Ahora tengo 58 años, a punto de cumplir los 59. El tiempo se va cumpliendo. Y la vocación secreta, la reprimida durante tantos años, sabe que le queda ya poco margen de maniobra para poder florecer y dar fruto.
En el año sabático, previo a mi designación como doble párroco en Vallecas y la Cañada por parte del cardenal Rouco Varela, adquirí la certeza espiritual y eclesial de que éste era el tiempo de dar salida a la vocación monástica, a la búsqueda silenciosa del ser y del amor de Dios, verdadero principio y fundamento de mi vida desde la infancia. El Dios Padre que me ha buscado y perseguido siempre, el que me ha cuidado y protegido, el que ha guiado mis pasos pastorales y me ha amado sin abandonarme un solo día, parece que desea que le dedique una parte importante de mi presente, y quiere que estos dos viejos amigos puedan verse las caras con paz y con gozo. Luego, Él dirá. Tras este año en Vallecas ha crecido en mí la añoranza, la saudade del Padre, Hijo y Espíritu. Cada día añoro más la parte esencial, esa con la que se quedó
María, la de la escucha incondicional, que “nadie se la quitará”. Un profundo deseo de silencio, de soledad, de fraternidad vivida en la vida religiosa, de ocultamiento, crece en mi corazón sin parar. Cada semana dedico algún día a la vida monástica desde hace años y años.
Tras la petición de intentar este tipo de vida al concluir el año sabático, y la decisión por parte del obispo de que intentara de nuevo la vida pastoral parroquial, al año he vuelto a recurrir al cardenal, nuestro obispo, para que me conceda la gracia de poder intentar la consolidación de esta vocación que día y noche no ceja de asediarme y de pedirme la vida.
Desconozco a dónde quiere conducirme el Señor, como de algún modo lo desconocemos cada uno de nosotros. Pero no puedo hacer oídos sordos a’ una insistencia tan obstinada y prolongada, a lo largo de tantos años.
Así, pues, os comunico a todos los hermanos de las parroquias de Santa Eugenia y Santo Domingo, que el martes 19 de enero de 2010, San Macario, monje, iniciaré, si Dios lo permite, mi camino monástico en el Monasterio de Santa Maria de El Paular, en Rascafría, Madrid, junto a la comunidad benedictina que allí vive su fe . El “Ora et labora” de la Regla de San Benito guiará mis pasos.
En un año apenas he tenido tiempo para adentrarme en vuestra vida personal y parroquial. Apenas hemos tenido tiempo para conocemos y encariñamos mutuamente. Por eso, es preferible saber cortar en el momento oportuno y dejar que otros compañeros puedan ponerse al frente de estas comunidades amigas y hermanas, por las que pediré el resto de los días de mi vida al Padre. Mi trabajo no ha llegado a ser nada, sólo un mero paso entre vosotros con cl que animar, en la medida que ha sido posible, vuestro compromiso y vuestra búsqueda de Dios. Os pido a todos comprensión por no haber podido dedicaros más tiempo, pero quien me sustituya lo hará con más coraje. Pido perdón a quienes haya ofendido o incomodado, y a quienes no he ofrecido una salida a las posibilidades que se crearon conmigo. A todos os ofrezco mi sincera amistad en el Señor.
No soy merecedor de regalos ni de despedidas. Sólo os pido vuestra oración, y, si es posible, vuestro apoyo. Y, por supuesto, la apertura de vuestros brazos ante quien el obispo envíe para sustituirme.
Que el Señor os bendiga, especialmente a los excluidos y a los jóvenes que se ganaron mi corazón, a vuestras familias y comunidades, y os dé su paz.
Posiblemente el libro más importante en persa del esoterismo islámico.
EL CAMELLO SOBRE EL TEJADO: ENSEÑANZAS SUFIES PARA LA VIDA COTIDI ANA: UNA GUIA MISTICO-PRACTICA HACIA LA VIA DE LOS DERVICHES de Herrmann Burhanuddin. Con vocación de guía místico-práctica para la vía derviche en esta obra de nuestro tiempo se afrontan cuestiones directas: ¿por qué existe el sufrimiento? ¿Por qué no encuentro al gran amor de mi vida? ¿Por qué vivo en un estado de insatisfacción continua? El autor intenta dar respuestas sencillas a través de palabras e historias que tocan fibras profundas y escondidas y provocan una reacción, una sacudida, el comienzo de un despertar. Sin embargo, toda práctica espiritual debe realizarse bajo la guía de un maestro. Burhanuddin Hermann halló muy joven al suyo, Maulana sheik Nazim Adil Al’Haqqani -actual guía espiritual de la orden sufí Naqshabandi- y decidió seguirle. Así se convirtió en un “enamorado de Dios”.

Para terminar. Bily leyó el poema de Bendetti que comentó para el calendario "por qué cantamos" (que hizo quedar traspuestos a Vicente y a Agustín) y Antonio nos cantó lo que le gusta cantar todas las mañana y piensa seguir cantando en el Paular, la canción - poema de Atahualpa Yupanqui ELPOETA que canta y dice:
En la homilía compartida, el que Antonio se fuese al Paular a encontrarse con DIOS, le hizo recordar a Paco la "leyenda de San Dimitri" que aparece en la obra de LOS JUSTOS de Albert Camus, ahora que se celebran 50 años de su muerte. Nuestro Dios no está esperándonos en el Paular y se marcha si no llegamos a tiempo. O nos espera viéndonos llegar desde lejos como lo hacia el padre con el hijo pródigo o está a nuestro lado empujando los "carros atascados " en barro de la Cañada.
ACTO IV.- En la prisión de Buturi Kaliayev espera su ejecución
……..
KALIAYEV
Eso nunca es bueno. Pero se bebe porque a uno lo humillan. Vendrá un tiempo en que ya no será útil beber, en que nadie sentirá vergúenza, ni barín ni pobre diablo. Seremos hermanos y la justicia hará transparentes nuestros corazones. ¿Sabes de qué hablo?
FOKA
Sí, eso es el reino de Dios.
EL GUARDIÁN
Más bajo.
KALIAYEV
No hay que decir eso, hermano. Dios no puede nada. ¡La justicia es cosa nuestra! (Un silencio.) ¿No comprendes? ¿Conoces la leyenda de san Demetrio?
FOKA
No.
KALIAYEV
Tenía una cita en la estepa con el mismo Dios, y hacia allá iba corriendo cuando encontró a un campesino cuyo carro se había atascado. Entonces san Demetrio le ayudó. El barro era espeso, el hoyo profundo. Tuvieron que batallar durante una hora. Y cuando aquello acabó, san Demetrio corrió a su cita. Pero Dios ya no estaba.
FOKA
¿Y qué pasó?
KALIAYEV
Pues lo que les pasa a los que siempre llegarán tarde a la cita porque hay demasiadas carretas atascadas y demasiados hermanos que socorrer.
(FOKA retrocede.)
KALIAYEV
¿Qué pasa?
EL GUARDIÁN
Más bajo. Y tú, viejo, date prisa.
FOKA
No me fío. Todo esto no es normal. A nadie se le ocurre dejarse encarcelar por historias de santos y carretas. Y además, hay otra cosa...
(EL GUARDIÁN ríe.)
KALIAYEV (Mirándole.)
¿Qué?
FOKA
¿Qué hacen a los que matan a los grandes duques?
KALIAYEV
Los ahorcan.
….


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