lunes 24 de agosto de 2009

CALENDARIO 2007




ENERO 2007

A UNA AMIGA

Samira es mi amiga de mi nuevo colegio. Ella vive en La Cañada. Por la mañana se tiene que levantar a las 6:00 para poder coger el autobus del Cole. Por la tarde no puede venir a las activi ades extraescolares porque su autobús sale en cuanto acaban las clases. Ella me dijo “que suerte tienes de tener tu casa tan cerca del cole”.

Samira es una de mis mejores amigas, Paseamos juntas por el patio. Nos gusta hablar de muchas cosas. Ella comparte su merienda conmigo.

Cuando yo entré nueva en el cole, ella me ayudó mucho, fue mi primera amiga. Samira es marroquí y no va a misa, yo voy a misa en
Cañada y le dije que me gustaría visitarla en su casa un domingo.

Le he contado que el año pasado fuimos mis hermanas y yo con otros 40 niños de la Cañada a Faunia. Nos lo pasamos muy bien. Espero que este año hagamos otra excursión, y que Samira también se apunte.

Le he contado a Samira que estoy muy contenta porque he empezado la catequesis de la primera comunión este año, vamos cinco niñas, una hora antes de empezar la misa. Me gusta hacer la catequesis en La Cañada porque conozco a toda la gente y aprendo muchas cosas de Dios. Victoria 7 años

FEBRERO 2007

El BOLSO y el des-CONSUELO

Sucedió a mediados de octubre, un miércoles lluvioso y gris en que estábamos en cuadro por la gripe. Habíamos decidido no dar leche ni pañales desde la consulta del pediatra, sino distribuirlos visitando y realizando un seguimiento a cada familia. En estos días lluviosos siempre hay muchos niños en la consulta. Consuelo dejó, como siempre, su bolso en el perchero y salió para comentar algo con el resto del grupo, al otro lado de la Iglesia. Fue visto y no visto; mientras Antonio auscultaba a un bebé en brazos de su madre, su padre —un yonki esquelético de Mirada aviesa- birló el bolso y desapareció a toda prisa.
¡La de cosas que caben en el bolso de una madre-abuela! Llaves de casa, del coche, tarjetas, documentos, agenda... lo de menos eran los Euros para hacer la compra a la vuelta. Para Consuelo lo más importante era la confianza aniquilada, el desconcierto, la desazón por tener que cambiar cerraduras, anular tarjetas, solicitar nuevos documentos... y también la pérdida de un antiguo abanico que había pertenecido a su madre. En esas instancias nunca falta quien trata de apoyar echando un poco de uego: “Eso que hacéis vosotros es el Ayuntamiento el que lo tenía que hacer... Yaya muestra de gratitude, quitarte el bolso mientras curas… ¿Qué necesidad tenéis de meteros en esos peligros?”
Éste es nuestro cuarto calendario. Cuatro años ya intentando tener alguna respuesta a tantas y tan juiciosas preguntas. Pero si estamos swui es porque para la Administración, para los Servicios Sociales, para el estado del Bienestar, esta gente NO existe. Y sin embargo tienen bebés con gripe, niños sin escolarizar, adolescentes iniciándose en la delincuencia, adultos sin papeles malintentando malsacar la familia adelante...
Si estamos aquí es para poder plantar algún árbol, tocar una campana convocando a la Celebración, abrir la puerta de una consulta de pediatría, de un aula de apoyo escolar o de un grupo de atención social sin que nuestro ánimo se vea mermado por los lujosos coches de delos camellos, la mirada perdida de los que vienen a pincharse droga junto a nuesstra puerta o el olvido de los poderes públicos, que prefieren ignorare a esta población sumida en la marginación y el abandono.
Tras estos cuatro años sabemos que esta iglesia, perdida entre montañas vertidos malolientes, ofrece acogida, ánimo y esperanza a personas que que no tienen más remedio que vivir en este infierno y también a los que voluntariamente se implican en la tarea de crear un punto limpio y acogedor en este lugar de la ciudad tan degradado.
Con el bolso de Consuelo nos han quitado parte de la calma. Ahora tendremos que estar más vigilantes, más precavidos. ¿Con más miedo?... En todo caso, esto es parte del precio que pagamos por tratar de sembrar poco de ánimo y de ilusión en este barrizal maloliente y peligroso. Angel


MARZO 2007



QUE PINTO YO AQUI

Creía que todo había acabado para mí. Tuve una vida hermosa en la montaña donde, con el paso del tiempo, crecí y me fui desarrollando y fortaleciendo hasta que me talaron, impregnaron y me convirtieron en un elemento más de lo que llaman infraestructuras.

Durante muchos años estuve en la vía soportando el peso de miles de toneladas y tanto el hielo del invierno como el ciego sol del verano. Me acostumbré a este trabajo y me he sentido util todo este tiempo. Sabía la hora de paso de cada tren y me imaginaba a los viajeros con sus anhelos y proyectos. Sé que he ayudado a pasar trenes de emigrantes, de turistas y qué se qué otras gentes.

Pero vinieron y me arrancaron otra vez; para mí fue como un segundo desarraigo. Me llevaron a un gran almacén, y quedé apilada con otras muchas, dispuestas para ser llevadas sabe Dios donde. Era una lotería; oíamos a los ferroviarios - ¡ mis queridos ferroviarios!- que decían: “estas son para el tío ese del chalet”, “estas otras las lleva el ayuntamiento al nuevo parquet”

Mis sentimientos eran contradictorios. Me debatía entre la comodidad y el deseo de romper con la inactividad y entrar acción. Me preguntaba donde iría yo a parar; soy vieja y sabía que ese sería mi último trabajo. Un día vinieron a por nosotras, ¡que emoción! ¿Dónde iré? Que inquietud ¿Y si nos queman?

Pero ha habido suerte. Hemos llegado a un lugar insólito; dificil pero interesante, casi diría emocionante, pues aquí siempre pasan cosas ¡No me aburro, no! Hay un campito de futbol recién hecho, una iglesia, una campana, un dispensario de pedriatría, voces en variados idiomas, música, unos árboles aquí y allá. Viene mucha gente, adultos y sobre todo niños, muchos niños.

Pero alguien dirá ¿qué hace ahí una vieja traviesa como tú? Lo tengo muy claro. Defiendo, con ellos, un campo de futbol, unos árboles jóvenes y una idea: creer que las cosas pueden ser major de lo que son.
Estoy contenta de estar aquí, como ya sabéis me va la marcha. Sé que éste es mi último destino y me gusta. Maribel y Jesús

ABRIL 2007




SONETO DE LA CAÑADA

Ruge el Pulso de Dios en la Cañada
y una jeringa, el barro y la basura.
Pero una flor del sol enamorada,
para decir que sí con su bravura.

Y la blasfemia. Pero aquí la Vida.
Y quien dice que no. Pero el Amor
que late entre la tierra renegrida
(la aguja, la hojalata... y una flor)

La oración y ese Pulso, y el momento.
La campana que suena revivida.
Esa niña. La espera del olivo.

Y el Latido que aúna el sentimiento:
Diciendo, como el pétalo, que anida
en la Cañada el Dios que ruge vivo.

Mari Paz


MAYO 2007

EL DIARIO DE MARI CARMEN

El sábado 22 de octubre de 2005 empecé a escribir una especie de diario de lo que vivía en La Cañada. Ese sábado, como otros, habíamos quedado para obras y limpiezas. Releyendo lo escrito veo que hemos limpiado el “almacén” un montón de veces y siempre ha habido tres bandos: los que no tiran nada (todo es o será útil), los que lo tirarían todo (si no es útil ya no sirve), y los “pringaos” que limpiamos sin saber a quién hacer caso
También aprovechamos algunos sábados para reunirnos y programar las semanas siguientes, sobre todo si hay previsto algún acontecimiento: bautizos, visitas especiales,... Este año ha habido una confirmación, han venido de visita los riojanos de Santo Domingo de la Calzada, se ha enviado a algunos niños y niñas de campamento, se ha atendido a familias rumanas necesitadas, se ha seguido con el apoyo escolar y el consultorio pediátrico, se ha conseguido escolarizar a niños y niñas inexplicablemente no escolarizados, ha venido mucha gente de visita, hasta un obispo brasileño, se han organizado excusiones,...
En mi diario tengo anotados momentos emotivos que siempre surgen en Cañada cuando menos te lo esperas. Un tema recurrente en las homilías compartidas es el de las durísimas condiciones para la convivencia diaria que padecen los habitantes de este lugar.
Casi siempre alguien lleva algo de comida para compartir después misa mientras recogemos y siempre alguien (casi siempre la misma persona) lleva flores para adornar la mesa. Durante las homilías niños y niñas se retiran con algún adulto para reflexionar y preparar algo para las ofrendas. Uno de los días prepararon globos con mensajes. David, un niño rumano me dio uno que ponía “Dios te da fuerza”, toda una premonición personal. Y así van transcurriendo los días en La Cañada Real Galiana. Nosvamos conociendo más, nos echamos de menos cuando falta alguien, nos apoyamos cuando necesitamos apoyo, y nos alegramos mucho cuando nos encontramos alrededor de esta mesa.
Mari Carmen

JUNIO2007

ME CONFIRME EN LA CAÑADA

El I8 de junio de 2006, me confirmé aquí, en la iglesia de Santo Domingo de la Calzada, en La Cañada. Creo que lo que yo he vivido, y sigo viviendo, es una fe desde un punto de vista que pocos experimentan, o quieren hacerlo.
Durante un año me estuve preparando para ello, con la ayuda de todos los miembros de la comunidad, que me contaban sus experiencias y contestaban a preguntas que yo realizaba cada domingo.
La confirmación fue especial, ya que no solo fue mía, sino que todos nos confirmamos. Confirmación viene del latín confirmatio-onis, que quiere decir consolidación, revalidar, reafirmar. Efectivamente lo que hice fue revalidar lo que un día mis padres y padrinos empezaron cuando me bautizaron.
Confirmarme en La Cañada ha sido muy importante paramí, ya que es un lugar sencillo, humilde, pero muy rico en vivencias, en el trato entre las personas, en el servicio a los demás…
La celebración fue muy intensa, y todos los momentos estuvieron llenos de significado. Diferentes miembros de la comunidad fueron introduciendo y explicando las partes de la confirmación.
En nuestra parroquia no hay costumbre de hacer colecta, ya que las necesidades o arreglos que se precisan los vamos haciendo con aportaciones y trabajo voluntario. Pero ese día la colecta fue destinada a la Misión Católica de Materi, en Benín, en la cual las hermanas Teatinas tienen un colegio donde atienden a niñas que se van de sus casas por no querer ser casada tan jovenes, y en este colegio, aprenden un oficio.
El momento de los regalos fue muy bonito, ya que fueron presentados con diferentes símbolos y objetos que representaban los mismos. A la celebración vino toda mi familia. Como en todas las fiestas que celebramos en la Cañada, hicimos una comida que compartimos con todas las personas que asistieron.
Deseo que este compromiso, que con la confirmación he adquirido, me haga trabajar por un mundo mejor.
Olga, 14 años


JULIO 2007

ME REGALARON UNA LUZ…

Cuando era niño la misa era una ceremonia obligada.
Era más importante la vestimenta que Dios. En mi pequeño armario había una percha que guardaba la ropa de los domingos. Me acuerdo que íbamos a la misa de once y de los caramelos, galletas y el helado como un regalo del verano.
Ahora la misa es diferente: es el encuentro con hermanos, la ropa de calle, la vivencia de Dios. Hoy, a mis 60 años, creo que comienzo a ser niño.
Gracias, Señor, por tu palabra: esa que escuchamos todos los domingos. La palabra de Dios se puede emular, imitar, pero lo que es imposible es igualarle.
En mi iglesia me regalaron una luz. Perdón, quise decir una cruz. Es una crucecita de madera que llevo colgada del cuello de mi alma. Curiosamente tiene el mismo color que mi guitarra. Es livianita, no pesa nada sin embargo, pesa mucho porque lleva el dolor del Señor crucificado.
Edgardo

AGOSTO 2007

CONTINUAMOS EN LA CAÑADA

Haciendo un recuerdo y sobre todo un análisis del tiempo transcurrido, me aparecen luces y sombras. Sombras que en ocasiones son verdaderos nubarrones y me hacen preguntarme si esto merece la pena.

Mi mujer y yo sabíamos dónde y cómo era el lugar en el que iba a pasar la consulta, conocíamos sus dificultades, sus problemas, pero soñé un poco y pensé en curar a los niños enfermos, en hacer profilaxis, vacunaciones, higiene y orientar dietas sobre todo en lactantes. Para esto último acudí a laboratoarios y les pedí leches y papillas que, por cierto, están ayudando bastante. La medicación escaseaba, pero gracias a un farmacéutico valenciano, Antonio Belmonte, que nos escuchó por radio, tenemos todo lo que necesitamos.
La consulta fue aumentando en número desde el principio pero tiene un carácter muy cambiante. Han desaparecido los bosnios, algunos gitanos, algunos españoles y han quedado sobre todo rumanos, aunque muchos de estosya no son los mismos que al principio.

Tienen todo tipo de necesidades, les hace falta de todo.Entenderme con ellos no es nada fácil, a veces explicar la dosis de una medicación es un verdadero problema; la mayor parte no saben leer ni escribir; ¿harán bien el tratamiento? ¿ me habrán entendido la dosificación?

Cuando les hablo de la alimentación sólo saben pedir. Creo que la vacunación sólo la tienen al día un 15% porque no acuden a los centros oficiales y allí no puedo hacerlo.

Con estos nubarrones y algún sobresalto hay luces: sonrisas, agradecimientos, por enumerar algo, niños que curar de sus otitis, bronquitis, problemas dermatológicos. Hay un ceptable desarrollo de peso y talla. Estas luces nos dan fuerza y mitigan los nubarrones.
ESTAMOS SEGUROS QUE DIOS ANDA POR MEDIO.
Antonio Ortuño

SEPTIEMBRE 2007

UN NUEVO CURSO

El principio de curso ha tenido un comienzo spectacular. Llevamos ya 3 años trabajando en la zona y conocemos las necesidades y carencias de los habitantes de la Cañada, entre ellas las de bastantes familias rumanas que llevan tiempo por aquí. Uno de los propósitos que teníamos era conseguir la escolarización de los chavaIes.
Cada domingo han venido bastantes padres a comentarnos “porqué no me lo pones en el cole”, “Ronaldo tiene muchas ganas de empezar el colegio”, “ponme a mi hijo también”,. Así pues empezamos a hacer gestiones y a indagar: ver si habían estado escolarizados el curso anterior y en qué colegio, localizar plaza para niños que, a medida que cambiaban de residencia, habían recorrido colegios de distintos distritos de Madrid y pueblos de alrededor (Getafe, Leganés, etc.). Y escolarizar a todos los que nunca habían ido al colegio, bien porque acababan de llegar a la Cañada o porque hasta este curso no tenían la edad para empezar en Educación Infantil

Las gestiones realizadas permitieron que el curso 2006-2001 se lograse escolarizar a más de 30 chavales y chavalas. Una tarea que supone fotocopiar el libro de familia de aquellos que lo tienen, encontrar carnets o pasaportes, hacer fotos con la cámara digital a todos los alumnos, ...y mil gestiones más para luchar contra la desidia de la administración educativa y contra el estigma que supone vivir en la Cañada: cuando teníamos a los niños escolarizados, resulta que que no había plaza en los autocares escolares, ... y vuelta a empezar. Y mientras, la cantidad de veces que te preguntan “¿cuándo empiezo, mañana?”
Sin embargo compensa verles volver del colegio contentos, felices, enseñándote la cartera que llevan a la espalda, diciéndote que ya tienen un “piz”, léase lápiz. Saber que nuestros chicos van a tener garantizada una comida segura y equilibrada, un espacio en el que re1acionarse con otros niños ajenos al gueto en el que viven, que aprenderán a hablar español, que jugarán sin riesgo de que les atropelIe uno de esos camiones de la basura que, cada día, pasan a cientos por la puerta de sus casas... En definitiva que van a ser personas y vamos a ayudarles a desarrollarse como tales, dándoles las mismas oportunidades que al resto de los chicos escolarizados en nuestros colegios.
Jorge

OCTUBRE 2007

LA FUERZA DE LAS VETERANAS

Llevo cincuenta años en este barrio. Se ha pasado muy bien, pero ahora está un poco peor. Qué Dios nos ayude. Aurelia

Aunque no hemos tenido comodidades, hemos vivido mejor. A ver si podemos arreglarlo un poco y vivir más tranquilos. Juliana

La Parroquia es el centro de reunión. Estamos alrededor de hora y media y comentamos nuestros bienes y nuestros males, y damos nuestras opiniones, como también damos gracias a Dios por los bienes que recibimos. Catalina


Son tres testimonios de vecinas de La Cañada presen­tes cada domingo en nuestras Eucaristías. Ellas son los pilares de nuestra Comunidad, por las que recibimos muchas de las noticias que allí acontecen. Qué el Señor las bendiga.

NOVIEMBRE 2007

TODOS LOS TIEMPOS

Tiempos de alegría y tiempos de tristeza, tiempos de fe y tiempos de incertidumbre, tiempos de gozo y tiempos de sombra, tiempos de alboroto y tiempos de silencio, tiempos de niños y tiempos de mayores, tiempos de dulzura y tiempos de amargura, tiempos de fiesta y tiempos de labor. Así vivimos la Comunidad de la Parroquia de Santo Domingo de la Calzada el día a día de su presencia en la Cañada y en la Iglesia. Sería un mal reflejo de la realidad poner sólo una parte de lo que vivimos.
Convivimos diariamente con aspectos lejanos, opuestos, pero simultáneos en el tiempo. Cuántas veces rezábamos en la Eucaristía mientras, a escasos metros, jóvenes desesperados, maltratados por la vida, intentaban reconfortarse con su dosis. Cuántas veces nuestros niños y niñas buscaban ofrendas para la Eucaristía esquivando jeringuilas portadoras de muerte y desesperación. Cuántas veces, ofreciendo lo mejor de nosotros mismos, hemos recibido la indiferencia, la agresión, el robo o la amenaza. Cuántas veces los políticos y los medios de comunicación han mostrado interés ante sucesos como atropellos o hechos violentos para luego, en el día a día, desaparecer haciendo invisible el trabajo que hacemos día tras día. Cuántas veces hemos sentido la soledad, la dureza de mantener un punto limpio entre tanta oscuridad, un punto seguro ante la fragilidad, la violencia, el deterioro y el olvido.
Pero también algunas veces nos hemos sentido reconfortados por nuestra unión sincera y fraterna, por las visitas de obispos, religiosas, amigos… por la solidaridad encarnada en rostros cercanos… En definitiva nos hemos sentido agradecidos hacia los que nos han ofrecido su calor y apoyo de forma constante.
Vivimos tiempos de contraste, tiempos de luces y tinieblas, de hambre extrema y despilfarro sin medida, de información universal y a la vez de la invisibilidad más profunda. Convivimos con injusticias alarmantes y con gestos de sincera solidaridad. Es el tiempo que nos ha tocado vivir (somos conscientes de ello) y hoy, un año más, queremos volver a ser testimonio de LUZ, de FE y de AMOR. Queremos seguir siendo camino en esta encrucijada a veces desesperante. Queremos volver a decir desde estas páginas que creemos que OTRO MUNDO ES POSIBLE, también en la Cañada.
Antonio


DICIEMBRE 2007


NUESTRO CALENDARIO

Escribir sobre la Comunidad de Santo Domingo de la Calzada es tarea compleja. Por una parte el desafío de enfrentarnos a un medio hostil, lleno de violencia, donde cada domingo es diferente al anterior y nunca sabemos qué encontraremos. Respiramos tranquilos si todo está como el domingo anterior. Por otra parte el encuentro de los miembros de la comunidad nos alegra. Hay algo diferente en nuestra Comunidad y es que nos crecemos ante las dificultades, que son muchas, y damos gracias a Dios por compartir la experiencia de sentirnos útiles a los demás. Aqui, en la Cañada, al igual que decía Santa Teresa de Jesús, “entre los escombros anda el Señor”. Te invitamos a comprobarlo. Con tu generosidad, nuestra ilusión y no poco esfuerzo, te presentamos nuestro ya cuarto calendario.
. Por ENERO, hacemos recuento y balance de su resultado.
. En FEBRERO, al calor de nuestra estufa, en la eucaristía todos nos sentimos hermanos.
. En MARZO la cuaresma, tiempo de conversión ¿cómo amar y servir a nuestro hermano mejor?
. Llega ABRIl., celebramos la gran Fiesta de los cristianos: La Pascua. Todos somos llamados a ella: hombres y mujeres; mayores y niños, españoles, rumanos, argentinos y gitanos; musulmanes y cristianos.
. MAYO, tras la Pascua la primavera, llega también a la Cañada. Nuestros árboles se estiran, los rosales florecen y las basuras se cubren de verde, malvas, margaritas, amapolas...
. Para JUNIO, con la Fiesta del Corpus, llegan los primeros calores y todos nos fundimos en la mesa compartida.
. JULIO es tiempo de excursiones, campamentos y vacaciones.
. Por AGOSTO nos echamos en falta, la distancia no nos separa. Nos hacemos universales; visitamos misiones y otras comunidades.
. En SEPTIEMBRE nos encontramos y nos llamamos por el hombre: únicos, inconfundibles, unidos y diferentes como el Padre nos quiere.
. OCTUBRE las manos son pocas y la tarea urge: escolarización, droga, soledad, pobreza, regularízacion...
. NOVIEMBRE es un mes largo como los meses con renta mínima, cuando aprieta el frío y el paro. En la consulta Antonio cura los primeros catarros.
. Y en DICIEMBRE, de días cortos y noches largas y frías, Dios nos nos Ama y se mete entre nosotros y por eso cantamos y reímos...
Y TE PEDIREMOS, UNA VEZ MÁS, QUE NOS COMPRES EL CALENDARIO
Inmaculada y Angel



















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